La responsabilidad de las pymes a la hora de promover el consumo responsable

El escenario producido por la pandemia del COVID-19 dejó en jaque a la sociedad. Esta situación desnudó descuidos de antaño con el ambiente y los entornos, que se encargaron de pasar factura más temprano que tarde.

Ante esta realidad desconocida e incierta, la necesidad de consumir de una manera más sustentable se volvió primordial, generando una responsabilidad a las pymes de la que ya no podrán -ni les conviene- escapar.

Este nuevo paradigma se enmarca en la denominada Economía sustentable, definida como el modelo que busca lograr un desarrollo que integre los objetivos económicos, sociales y medioambientales de la sociedad, con el fin de maximizar el bienestar humano actual, sin comprometer el futuro de las próximas generaciones.

En este sentido, la pymes poseen un rol fundamental en este nuevo contexto, ya que durante este tiempo -y seguramente para siempre- deberán adecuar sus modelos de negocios para promover y generar entre sus clientes y equipos hábitos amigables con el entorno.

Las acciones de voluntariado, el uso de packaging sustentable, la mejora de procesos para bajar el nivel de contaminación, la promoción de la compra local, son ejercicios a trabajar y promover para generar negocios sustentables (y rentables).

Y aquí recordamos, como lo hacemos siempre, que no menos importante es que todas las acciones implementadas bajo el paraguas de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) también aportan a la rentabilidad de nuestras empresas, algo fundamental en estos y todos los tiempos.

Por eso es hora de empezar a preguntarnos qué presente y qué futuro queremos para nosotros y nuestras pymes, que no son más que nuestras familias, equipos, clientes y proveedores. Todos parte de un mismo entorno que debemos preservar para poder seguir produciendo, sin descuidar los recursos que nos permiten hacerlo.