Tiempo de helados: las heladerías chaqueñas se preparan para el verano

En Chaco las altas temperaturas invitan a disfrutar de algo bien fresco, por eso las heladerías se ponen a punto para recibir a sus clientes y fanáticos con gustos renovados y de estación, aunque reconocen que los clásicos son inamovibles. ¡Todo listo para largar la temporada más dulce!

El helado es uno de los postres favoritos de los argentinos, y los chaqueños no escapan a esta realidad. Es un clásico después del asado de los domingos o en las noches de juntadas con amigos. Dicen los que saben que los sabores más elegidos son el dulce de leche, el granizado, el chocolate y la frutilla, aunque en los últimos años en Resistencia se sumaron gustos con una impronta local que también han sabido conquistar el paladar de sus fanáticos.

Un caso de éxito en toda la provincia (y en provincias vecinas) es Luigi, una heladería y pastelería nacida en Resistencia, que este año cumple 15 años de vida, aunque su dueño Luis Ferreyra (49) ya lleva 25 años en el rubro.

Luis reconoce que “siempre le gustó el rubro, desde chiquito”, aunque es Ingeniero Agrónomo. Hoy trabajan con el su esposa Leticia Melleus, encargada de la imagen y control de calidad de la empresa y su hijo Nicolás (25), Gerente de franquicias.

La fábrica hace siete años está instalada en el Parque Industrial de Barranqueras, allí se produce lo que se vende en todos los Luigis, helados y pastelería, que es el anexo que vieron ideal para los meses de frío. La empresa ha crecido tanto, que hoy proyecta llegar a más de 40 locales hacía fin de año en todo el NEA (mediante el modelo de franquicia).

Luis reconoce que este invierno fue duro y largo, porque hubo más meses de frío que otros años, de todas maneras no impidió que la acción de apertura de nuevos locales se detenga: “La estrategia de la marca es continuar creciendo. Mediante el formato de franquicias buscamos seguir con la expansión geográfica, principalmente regional y prospectar la llegada a mercados internacionales próximos como Paraguay en los próximos años”, cuenta. Y agrega “El modelo de negocios de franquicias, bien desarrollado y administrado profesionalmente, nos permite seguir creciendo, como franquiciante nos enfocamos en la producción, logística y acciones de marketing de marca y a los franquiciados le permite abrir un negocio propio de una marca reconocida, con un modelo de negocios probado y un “socio” que lo apoya en todo el camino. Además, aprendimos, con el tiempo, que en el rubro que el dueño esté cerca del mostrador de la heladería es fundamental para el desarrollo satisfactorio del negocio”, reconoce.

Desde Luigi se jactan de que han convertido la fabricación de helados, en “el arte de hacer helados”, por eso aseguran que quienes vayan a alguno de los negocios no pueden dejar de probar el chocolate especial. Aunque aclaran que hay 45 gustos para elegir, gustos que van variando de acuerdo a la época, tendencias del rubro y pedidos del público. Además el catálogo de productos ofrece palitos bombón, de agua y crema; tortas heladas; bombón suizo y escocés y baldes en diferentes presentaciones.

Otro caso exitoso, pero en helados artesanales es Dolce Tentazione, con una única sucursal ubicada en la esquina de Avenidas Sarmiento y Paraguay, local donde se encuentra desde su creación hace 10 años, se ha convertido en un clásico de la ciudad.

Christian Serral (40) es hoy su responsable y trabaja en conjunto con su mujer Ana Florencia Honnorat y su papá Miguel Serral, que fue el precursor del negocio familiar. “Mi papá es médico y cuando se jubiló se le ocurrió poner un comercio. Eligió la heladería porque hace 10 años no había muchas heladerías artesanales, entonces le pareció un bueno nicho a ocupar”, cuenta Christian.

La fábrica de helados de Dolce Tentazione, que hace siete años también funciona como bar y cafetería, se encuentra instalada en el mismo local donde está el salón de ventas. Allí se crean los 20 mil kilos de los 45 gustos de cremas heladas que se venden por año.

Con respecto a la carta de sabores, Christian explica: “Están los sabores tradicionales que uno no puede tocar, y después vamos variando de acuerdo a la época del año. En verano hacemos gustos frescos al agua, frutales, que la gente pide más, porque cuando es invierno pide más chocolate, crema, dulce de leche”.

 Economía congelada

Nuestros protagonistas no quedaron afuera de la crisis que vive el país, aunque reconocen haber sido afectados de diferentes maneras.

“A nosotros las devaluaciones nos tratan muy mal porque todos los insumos son en dólares, las bolsas de polietileno, el telgopor, la leche en polvo, que es un producto que no está diferenciado y se maneja por precio internacional. Toda la materia prima tiene precio dólar y vos vendes en el mercado interno en pesos, entonces baja la rentabilidad. Pero si gastás poco, más o menos te mantenés”, asegura Luis, que también explica que este “cuidarse” incluyó mantener a los empleados, que son aproximadamente 100.

Christian, sin embargo, reconoce que ante la crisis “se fueron adaptando”, ya que cuentan con una clientela fija y fiel que se hace presente en las mañanas y las tardes. En este sentido, también reconoce que la ubicación del local y el haber sumado el rubro cafetería y pastelería fueron claves para perdurar.

Cadena chaqueña

Y si hay algo que nos alegra de esta nota, más allá de que la temporada de comer deliciosos helados está con nosotros, es que estas empresas –cada una en su escala- aportan a la economía regional, ya que son fuentes de empleo (Dolce Tentazione tiene 6 empleados y las franquicias de Luigi aportan a que trabajen en el rubro 100 personas más de las 100 que ya trabajan en la empresa y en la fábrica) y generadoras de movimiento para los proveedores locales, a quienes se les compran muchos de los insumos utilizados.

Por eso destacamos el valor de estos productos elaborados en Chaco, con mano de obra local y celebramos su apuesta constante a la industria local. Ahora solo queda ir a buscar un rico helado, que seguro de tanto hablar de ellos, ya se tentaron. Y recuerden: ¡Que siempre sean chaqueños!