Tierra Verde: música infantil para revalorizar lo chaqueño

Con una innovadora propuesta que fusiona ritmos regionales, latinoamericanos y rock, entre otros, contando -y cantando-historias de personajes y paisajes autóctonos, la banda comenzó en 2011. Hoy sus músicos (todos chaqueños) trabajan en el tercer disco y cuentan su experiencia.

Seba Ibarra (44), Mauro Siri (32), Guido Romero Scherf (32), Esteban Peón (39) y Dani Choi Ramírez (32), son los responsables de este proyecto. Todos músicos, menos Choi que es clown, encargado de darle energía extra al escenario y representar a los personajes que las canciones van nombrando.

“El nombre surgió porque una vez estábamos de gira en otoño y veíamos los colores de los otros lugares. Cuando regresamos, en la ruta,en el monte, en la ciudad, todo era verde, de allí salió el nombre, como algo de esta zona, porque más allá de la estación,es una tierra que está siempre verde”, relata Seba, compositor de las canciones de la banda.

La iniciativa de formar Tierra Verde surgió principalmente porque estos músicos veían que no había nada parecido en Chaco. Además, viviendo todos en Buenos Aires comenzaron a mirar la región y la provincia “con otros ojos”. Así lo reconoce Mauro, otro de los fundadores de la banda.

Y siguiendo esta idea, el espíritu de las canciones tiene que ver con contar y mostrar historias bien autóctonas. El surubí, el dorado, el moncholo (peces de agua dulce); el carachai (insecto similar al mosquito conocido por su picadura); la chicharra (insecto volador típico del verano); el yacaré; el monte; el río Paraná, son componentes que cuentan relatos en forma de chamamé,  batucada, cumbia, candombe, y otros ritmos que hacen bailar a grandes y chicos.

Esta característica, según cuentan, cumple un rol primordial en las presentaciones de la banda. “Si tocamos en otro lugar que no sea acá, el recital tiene que ser más “pedagógico”, usamos mucho la pantalla y hay que separar los elementos y explicar “vamos a tocar un chamamé y preguntar ¿saben qué es un chamamé”? Acá estamos tocando, decimos sapucay y gritan todos, es otra cosa”, explica Mauro.

“Nos sorprende cuando vemos a los grandes bailando, y tarareando nuestras canciones, muchas veces más enganchados que los más chicos. También hay adolescentes que vienen y nos felicitan. Eso nos sorprende, porque pensamos que estamos haciendo música para chicos”, reconoce Seba.

“En realidad estamos haciendo música para la familia. Por ahí nos olvidamos de ese mensaje inicial. Cuando nos pusimos a investigar sobre esto de hacer música para chicos, conocimos a Luis Pesceti  (músico, escritor y cantante santafesino) que decía que no es lo mismo hacer música para chicos, que hacer música infantil. Porque el universo infantil nos atraviesa a todos, a los adultos y a los niños. Ese mensaje siempre quedó dando vueltas en el proyecto, y siempre nos atamos a él: hacer música infantil, la música que nos divierte a nosotros y que la podemos hacer lúdicamente en la sala de ensayos, jugando y sin pensar mucho”, explica Mauro.

Como parte del trabajo que realizan, la banda hace conciertos didácticos en teatros y centros culturales de Resistencia, a los cuales concurren las escuelas y jardines. También forman parte de un programa del Concejo Municipal, llamado “El buen ciudadano”, por el cual una vez por mes asisten a diferentes establecimientos escolares donde comparten con los niños y niñas mensajes para crear conciencia sobre la importancia de cuidarse uno mismo y de cuidar el entorno donde habitamos.

También en esta convicción (llevada a la práctica) de revalorizar lo local, los trajes que los artistas utilizan en los recitales son confeccionados por diseñadoras chaqueñas. La intervención multimedia en la pantalla, a la que reconocen “una integrante más” la hacen a través del trabajo de artistas visuales locales; el último disco lo grabaron en Chaco y al próximo también lo harán aquí.

Este es el espíritu de Tierra Verde, un grupo de jóvenes chaqueños que encontraron una veta no explotada y que supieron ocupar muy bien, gracias a su profesionalismo, creatividad y perspicacia, ya que Seba reconoce que muchas de las canciones que compone están inspiradas en situaciones cotidianas que vivió como padre, que vivió con los integrantes de la banda como amigos y de la misma naturaleza que lo bombardea con estímulos.

Con varios reconocimientos de interés provincial; una mención de honor en los premios nacionales de la cultura 2012; dos discos grabados, y el tercero en camino, la banda se sabe pionera de un estilo único con el que toda la familia disfruta, y sin darse cuenta aprende sobre su provincia y región. Algo tan básico como necesario en un Chaco donde, gracias a trabajos como este, comienza a desterrarse aquella mala costumbre de creerlo poco atractivo.

 

Foto: Maia Alcire